martes, 21 de abril de 2009

Crónicas camioneras

Era un viernes simpaticón cuando tomé el apestoso autobús que me lleva a c.u. Me dio alegría ver que iba rápido, había pasado uno antes y no me había hecho la parada, el maldito.

El hijo que conducía, pronto lo alcanzó, no sé que cosa se dijeron, supongo algo así como a que te gano, pendejo, porque se arrancaron como locos cuando se puso el siga. No debieron hacer eso, entré en una excitación inusitada, pues me emociono mucho cuando los transportistas van haciendo carreras, cuando voy yo nada más, porque eso quiere decir llegar temprano a la facultad.

Zas, cuando llegamos a Cuauhtémoc y San Borja Que nos alcanza otro camionero locochón . Y ahí estaban los 3 en el alto, haciendo rugir los motores, viendose feo, rechinando los dientes brrr brrr. Y entonces el primero con el que empezó a hacer carreras que se da la vuelta cuando no debía hacerlo, bien salvaje, y se armó la marimorena, el tipo que conducía en el que iba yo hizo unas cuántas maniobras y pronto lo alcanzamos, el tercero se fue quedando atrás y perdió! Mujajajaj.

En parte odio estas cosas porque sacan lo más primitivo de mí, y qué diría Platón madre mía! Comienzo a babear y se me salen risotadas estúpidas. Bueno, lo de babear no es cierto. Aceleraron luego más y yo tenía los ojos desorbitados de la emoción.

Entonces tocaron el timbre, un señor que llevaba un carrito con paquetes quiso bajar, pero tardó un poco por el carrito y ya se andaba arrancando el hijo. Y que se le caen los paquetes, lo ayudé a levantarlos y el señor muy enojado, y con justa razón se puso a regañarlo. “¡Oye, no hijo, vas corre y corre qué prisa tienes!”
El hijo se quedó callado, y seguimos cuando el señor bajo ileso y con sus paquetes, Como ya llevábamos una notable desventaja, dio unos arrancones que hicieron volar ahora a mi sándwich, por suerte iba todavía en su paquetito y lo devoré, pues no me había dado tiempo de desayunar, grr.

Bueno, el caso es que con los altos y unas viejitas que tardaron algo en subir, que por suerte a éstas no las tiró, perdí de vista al camión de adelante, oh, vaya pena. Pero aún así llegué pronto a la facultad… Sí, de eso se trataba, cof cof.

5 comentarios:

Omar dijo...

xD te habras tomado un hoffman aka lsd antes de salir de casa?
Parecido pasa aqui en chetumal con los taxistas..
:p se pone divertido

Cool Acid dijo...

Haha, que cagado, yo pensaba lo mismo cuando viajaba en camion. Ahora ya casi no lo hago, el metrobus los reemplazo, y esos weyes no hechan carreritas. u_u

Nepo dijo...

Acá son los de las combis, por lo visto, acá y sólo acá, va gente parada en las combis, lo que lo convierte en una experiencia muy íntima, es decir, hay toques aunque no quieras, y cuando se avientan sus carreras sales con el cuello medio roto. t(º^ºt)

Chidoguán dijo...

Una vez me pasó lo mismo pero en un vuelo de Durango para acá, el piloto iba echando carreras con un avión de gobernación y se le cerró bien cabrón ahí por la fuente de petróleos.

Falcon dijo...

Jajaja el comentario de Chidoguán como siempre muy ingenioso